EN INTERÉS DEL MENOR

Dedicado a mi hija Ana
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FIRMA INVITADA

Sección en la que se publican mensualmente artículos de profesionales que escriben sobre diversos temas de interés para nuestros lectores y que aportan un punto de vista personal, diferente y enriquecedor.

 

EN INTERÉS DEL MENOR

Dedicado a mi hija Ana

AbogadosSara Arriero Espés

Abogada Penalista y Criminóloga

Editora del Blog de Derecho Penal «Última Ratio»

PRESENTACIÓN

Es un placer para mi compartir este mes en la sección «Firma invitada» un post escrito por una compañera y paisana, Sara Arriero Espés, en el que se trata un tema de sumo interés para los profesionales del derecho como es la libertad de expresión de los abogados.

AbogadosSara Arriero Espés ha sido Magistrada suplente en la Ilma. Audiencia Provincial de Zaragoza, Fiscal sustituta en Vizcaya y Málaga y actualmente es abogada, pero la faceta que más me interesa y que además compartimos es la de Blogger, ya que Sara es la editora del Blog «Última Ratio», blog de Derecho Penal.

El post que hoy comparte Sara con nosotros en este espacio virtual es «Libertad de expresión de abogado, Recurso de Revisión: Estimación tras Sentencia TEDH. Nulidad de Sentencias», en el que su autora hace un examen de las sentencias dictadas por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos primero y por el Tribunal Supremo después, en relación con un caso en el que un abogado fue condenado penalmente por ejercer su derecho a la libertad de expresión.

Para terminar, si me lo permiten, les recomiendo encarecidamente que visiten el blog de Sara Arriero Espés, «Última Ratio», en el que, además de encontrar el post que hoy comparte aquí, encontraran post de enorme interés no solo para profesionales del derecho sino también para legos en la materia.

LIBERTAD DE EXPRESIÓN DE ABOGADO, RECURSO DE REVISIÓN: ESTIMACIÓN TRAS SENTENCIA TEDH. NULIDAD DE SENTENCIAS

Aparte del componente procesal de este post, en el que se hará alusión a la plasmación práctica del recurso de revisión y su estimación, fundado en pronunciamientos del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, desde el punto de vista sustantivo también resulta interesante a efectos de conocer cómo se pronuncia el Tribunal de Estrasburgo acerca del derecho a la libertad de expresión de los abogados cuando ejercen sus funciones profesionales. 

AbogadosLa STS es del Excmo. Sr. Magistrado Francisco Monterde Ferrer. Lleva fecha de 19 de abril de 2017. Se interpuso recurso de revisión contra sentencia de la Sección Primera de la A.P. de Las Palmas de Gran Canaria de 19 de abril de 2010, dictada en apelación, que desestimando el recurso confirmó la dictada por el Juzgado de lo Penal nº 4 de dicha ciudad condenando a un abogado por un delito de calumnias, sin circunstancias modificativas de la responsabilidad penal a pena de 9 meses de multa con cuota diaria de 30 euros y responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago de un día de privación de libertad por cada dos cuotas no satisfechas. 

El recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional fue inadmitido y se interpuso demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos contra el Reino de España. El TEDH en sentencia de 12 de enero de 2016 estimó que se había vulnerado el art. 10 del Convenio que reconoce el derecho de toda persona a la libertad de expresión y condenó al estado español a indemnizar al demandante por daño material en la cantidad de 8.100 euros. La sentencia de Estrasburgo se declaró firme el 12 de abril de 2016. Se acreditó su firmeza ante el TS.

El Fiscal dictaminó “Por tanto, la declaración del TEDH, al considerar que las jurisdicciones penales que habían examinado el asunto no habían ponderado un justo equilibro entre la necesidad de garantizar la autoridad del poder judicial y la de proteger la libertad de expresión y asimismo que la sanción penal impuesta al ahora recurrente no era proporcionada al fin legítimo que se perseguía, a diferencia de lo que podría haber ocurrido con la sanción disciplinaria, tal declaración constituye un hecho nuevo en orden a la prevalencia del derecho a la libertad de expresión del abogado en la defensa de los intereses y pretensiones de su patrocinado en el pleito civil, lo que implica que deba ser declarada la nulidad de las sentencias de 28 de abril de 2008 del Juzgado de lo Penal nº 4 de Las Palmas, así como de la sentencia de 19 de abril de 2010 de la Sección 1ª de la AP de Las Palmas”.

El TS alude a que en el presente caso se interpuso recurso extraordinario de revisión contra la sentencia del J.P.  4 de Las Palmas de Gran Canaria, que le condenó como autor por un delito de calumnias sin publicidad del art. 206 CP a la pena expresada (9 meses de multa con cuota diaria de 30 euros, en total 8.100 euros) con la responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago. Dicha condena se impuso por haber redactado y presentado una demanda ante el Juzgado de Primera Instancia 13 de Las Palmas, en representación de una empresa y promoviendo un procedimiento de Juicio Verbal, en la que con relación a determinadas resoluciones dictadas por la Juez del Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Puerto del Rosario en un Expediente de Dominio se hacían calificaciones de su proceder en los ss. términos: “Dicha resolución es radicalmente nula por diversas motivaciones, como la falsedad de su contenido…o la falsedad de afirmar que se han practicado las notificaciones…”, “decide voluntariamente falsear la realidad con el único objetivo de dotar de apariencia de legalidad a lo que no era más que un ilegítimo intento de usurpar a Deval Internacional, SA parte de la finca que previamente había adquirido. Dicha titular no dudó en mentir afirmando que la solicitud había sido presentada dentro del plazo…”; “decide dar un paso más en su injustificable proceder y dicta una providencia en la que, sin rubor alguno, resuelve proceder…”, y “con base en el falaz informe emitido por Dª Lina en el que se contienen manifestaciones falsas y maliciosas…”. 

AbogadosLa Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas mediante sentencia de 19 de abril de 2010 desestimó el recurso de apelación interpuesto por el recurrente, confirmando la anterior sentencia. Agotada la vía judicial interna, el recurrente interpuso demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), denunciando la violación del art. 10 del Convenio que reconoce el derecho a la libertad de expresión, fallando este Tribunal por sentencia de 12 de enero de 2016 que había existido violación del art. 10 del Convenio y acordó que el Estado español abonara al demandante dentro del plazo de 3 meses siguientes a su firmeza la cantidad de 8.100 euros, correspondiente al importe de la multa que había satisfecho el recurrente por razón de su condena penal. 

De la sentencia del TS se extrae cuál es la posición del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Así, se expresa: El TEDH estimó que en “el comportamiento del demandante se revela como una falta de respeto hacia la titular del Juzgado de Primera Instancia nº 2 e, indirectamente, de la justicia. En efecto, el interesado ha hecho juicios de valor hacia esta jueza en el contexto de la defensa de su cliente, y también le ha imputado unas conductas reprobables e incluso contrarias a los deberes de un Juez que no ha justificado ni probado…”. Consideró el TEDH que, aunque graves y descorteses, las expresiones empleadas por el interesado no se habían realizado en el estrado propiamente dicho, sino que fueron expresadas por escrito y solo el Juez del Juzgado de Primera Instancia nº 13 y las partes tuvieron conocimiento de tales expresiones. Teniendo en cuenta que en el ordenamiento jurídico español los abogados pueden ser sancionados disciplinariamente, el TEDH estimó que el “hecho de haber sido condenado penalmente, junto con el carácter grave de la pena impuesta al demandante es de naturaleza a producir un “efecto disuasorio” sobre los abogados en situaciones en las que para ellos se trata de defender a sus clientes”. Por ello concluye que “las sanciones penales entre las cuales, principalmente, las que conllevan eventualmente una privación de libertad que limitan la libertad de expresión del abogado de la defensa, difícilmente pueden encontrar una justificación. Las jurisdicciones penales que han examinado el asunto no han ponderado por tanto  un justo equilibrio entre la necesidad de garantizar la autoridad del poder judicial y la de proteger la libertad de expresión del demandante. El hecho de que el interesado haya satisfecho el importe de la multa que le había sido impuesta y que por tanto no haya cumplido pena de privación de libertad alguna, no modifica en nada esta conclusión. En estas condiciones, el TEDH considera que la condena del demandante, que incluso implicaba riesgo de encarcelamiento, no era proporcionada al fin perseguido y no era por ello “necesaria en una sociedad democrática”. Ha habido por tanto violación del art. 10 del Convenio”.

Con base en dicha sentencia del TEDH se interpone recurso, conforme al art. 954 L.E.Crim. modificado recientemente, en virtud del cual “se podrá solicitar la revisión de una resolución judicial firme cuando el Tribunal Europeo de Derechos Humanos haya declarado que dicha resolución fue dictada en violación de algunos de los derechos reconocidos en el Convenio Europeo para la protección de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales y sus protocolos, siempre que su violación, por su naturaleza y gravedad, entrañe efectos que persisten y no puedan cesar de ningún modo que no sea mediante esta revisión. En este supuesto la revisión solo podrá ser solicitada por quien estando legitimado para interponer este recurso, hubiera sido demandante ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. La solicitud deberá formularse en el plazo de un año desde que adquiere firmeza la sentencia del referido Tribunal”.

AbogadosEl TS expresa que  esta modificación no es de aplicación al supuesto que nos ocupa por cuanto que la Disposición Transitoria Única de la Ley 41/2015, estableció: “1. Esta Ley se aplicará a los procedimientos penales incoados con posterioridad a su entrada en vigor”. Con los antecedentes expuestos, abordamos la cuestión deducida en el recurso extraordinario de revisión. Expresa el TS: como antes se señaló el objeto del recurso de revisión es simple y congruente con su naturaleza de recurso extraordinario: constatar si un hecho nuevo – en el caso de la Sentencia del TEDH- supone una evidencia de que el recurrente no debió ser condenado. A ese cuestionamiento la respuesta es obvia, no debió ser condenado, porque se vulneró el derecho a la libertad de expresión reconocido en el art. 10 de Convenio y 20 CE.  Por lo tanto, el hecho nuevo, la Sentencia del TEDH debe relacionarse con el objeto del recurso de revisión, la anulación de la condena, condenatoria que se ha producido con lesión de un derecho fundamental. En consecuencia, a tenor de lo argumentado procede estimar el recurso de revisión y declarar la nulidad de las sentencias de 24/4/08 del Juzgado de lo Penal nº 4 de Las Palmas de Gran Canaria, dictada en el Procedimiento Abreviado 238/07 , y la de 19/4/10 dictada en el Rollo 179/2008 de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas de Gran Canaria que condenó y confirmó, respectivamente, a Maximiliano como autor de un delito de calumnias . Consecuentemente ha de dejarse sin efecto y anular las sentencias, a las que se refiere la revisión que se insta, con declaración de las costas de oficio.

Consecuentemente en el Fallo, por el T.S. se estima el recurso de revisión interpuesto por la representación del letrado, dejando sin efecto la sentencia del Juzgado de lo Penal que le condenó por un delito de calumnia sin publicidad y la dictada por la A.P. de Las Palmas que desestimó el recurso de apelación. Se declara la nulidad de las referidas sentencias, declarando de oficio las costas de la revisión y declarando que se comunique la sentencia del TS al Juzgado de lo Penal 4 de Las Palmas y a la AP de igual ciudad a los efectos que procedan.

 

EN INTERÉS DEL MENOR

Dedicado a mi hija Ana

monedaManuela Gómez Delgado

Psicóloga Sanitaria  y Forense

Neopsidesa

PRESENTACIÓN

Soy de los que piensan que el mundo es muy grande y que en el cabemos tod@s, aunque no siempre nuestras ideas coincidan, por eso cualquier comentario o critica, cuando se hace desde el respeto, es bienvenido para mí.

Hace unas semanas en mi blog publiqué el post «¿Defenderse? ¡Siempre!» en el que comentaba el caso de un padre de Dos Hermanas -Sevilla- que llevaba más de una década sin poder ver a sus hijos y, a pesar de ello, nunca había denunciado a la madre, su ex mujer, y para ello este hombre argumentaba lo siguiente «Me preguntan a veces que por qué no he denunciado a la madre de mis hijos, que no me deja verlos desde el 2003. Y no lo hago sencillamente porque es la madre de mis hijos, que no merecen un sufrimiento por eso. ¿Para qué? ¿Qué bien le haría yo a ellos? Pagar con la misma moneda no sirve de nada y ante todo está el bien de ellos, que es lo que importa», así como que «Nunca denunciaré a mi ex mujer para no dañar a mis hijos y seguiré luchando por ellos mientras me quede un suspiro de vida.»

monedaYo no comparto esa forma de pensar, por lo que en mi post, como bien dice su título, defendía que hay que defenderse desde el minuto cero.

Pues bien, una lectora en Facebook me dejo el siguiente comentario: «Buenas noches Felipe. Gran artículo pero me gustaría que contarás casos de mujeres que también sufren como estos hombres. Mujeres que son acosadas con grabadoras y deben grabar por el aviso, porque nunca han hecho nada y ellos van provocando grabándolas, buscando pruebas… Entiendo que son ellos los más “desprotegidos”, pero siempre cuentas casos de padres.»

monedaMi respuesta fue inmediata: «Estimada Manuel Gómez Delgado, gracias por tu comentario. Los casos que cuento son los que llegan a mis manos, no dudo que existan los que tu cuentas pero, salvo uno que llevo actualmente no he visto nunca ninguno. En todo caso, si te animas, te invito a que escribas un post y lo compartamos en la sección Firma invitada de mi web. Saludos

Lo cierto es que Manuela aceptó mi invitación y hoy me complace presentar en esta sección el post escrito por ella y que hemos titulado -esto ha sido obra de los dos- «La otra cara de la moneda.»

LA OTRA CARA DE LA MONEDA

Antes de comenzar mi escrito, me gustaría agradecer a Felipe  su invitación a escribir sobre algún tema cuando un artículo que publicó el pasado mes de  Febrero,  suscitó algunas críticas por parte de algunos usuarios  y lectores de su página. Algunos  criticaron mi  anotación  de comentario. Ciertamente cada uno es libre de opinar, tanto yo, como ellos…. Y así surgió la invitación a participar.

Siempre he respetado y respetaré a las personas que se dedican a escribir porque dan a conocer información,  alguna opinión, alguna noticia… Escribir no es fácil, así que  espero haber aprovechado bien esta invitación y comunicar al mundo facebookkero (¿existe?)  las ideas que suscitó dicho artículo de nuestro ya amigo Felipe Fernando Mateo Bueno. Mi objetivo no es desprestigiarlo, ni mucho menos, porque lo respeto como profesional y como persona. Mi objetivo es lanzar mi reflexión e ir más allá compartiendo con todos los lectores mis experiencias.

Desde entonces he estado pensando sobre qué escribir, porque tanto profesional  como personalmente, conozco muchos casos  e historias. Son muchas las  personas que han pasado tanto por mi consulta para peritación psicológica como para  intervención terapéutica, como  por  mi vida personal y social.

Su artículo se llamaba:  «¿Defenderse? ¡Siempre!»

monedaEstoy de acuerdo con Felipe sobre la importancia de la autodefensa positiva. Son muchas las personas que no  denuncian  a sus exparejas por ser madre o padre de sus hijos tal y como se exponía en el artículo. Son muchos y muchas quienes  desean que todo procedimiento jurídico sea sencillo, simple, que no desean que el día de mañana sus hijos sean los que les juzguen por lo que hicieron: denunciar al otro.

Ello conlleva un estado psicológico pasivo, la no denuncia. Un estado de no luchar, de dar la razón al otro y que al fin y al cabo los menores vean dichas actitudes que, en vez de sumar y hacer un progenitor custodio o no custodio fuerte y modélico, hacen un progenitor débil, que no lucha. Son incluso los menores los que llegan a decir…. «pero mamá es que tú has sido débil frente a papá» o papá: «tú no luchaste por nosotros

Son ideas ambiguas pero que denotan que no sólo hay que denunciar, siempre con la verdad por delante, si no que además nuestros hijos deben de entender que estamos ahí por ellos y para ellos.

En el caso expuesto por Felipe eran 11 años sin que el padre viera a sus hijos. Aunque fuera por la actitud materna, ¿qué pensarán estos niños de él? ¿Pensarán que ha luchado por ellos? ¿Pensarán que todo lo que su madre les ha dicho es cierto o no? ¿Pensarán que su padre les quiere? ¿Valorarán el amor incondicional de la madre como un amor protector  frente al padre o como un amor egoísta?

Una madre  de las que perité, me dijo…. Aunque el padre  me imposibilite el verlos, yo sé sus horarios del colegio. Cuando tienen gimnasia, allí voy a pasearme para verlos desde la reja del cole. Cuando tienen futbol o partido, allí estoy yo para verlos en el campo. Cuando sea, allí estoy yo. Los veo y ellos me ven a mí.

En resumidas cuenta ella sola se hacía presente en la vida de sus hijos.

Se trata de actitud. Y los menores tienen que ver esa actitud de lucha y de amor. Es más… si no las ven, los padres o madres parecen negligentes porque hay un abandono físico y emocional, un abandono al otro progenitor.

Se entiende que puede producir sufrimiento y dolor a un menor si ven que los padres se denuncian uno al otro, pero ellos también deben de entender que la lucha es entre los adultos y no va con ellos. Y los padres deben de entender que los menores deben quedarse fuera de todo el conflicto, logrando una separación marital adecuada.

Por otro lado cuando estos menores sean adultos serán ellos quienes tengan la capacidad de entender qué ocurría, quién se comportó mejor o peor… pero sobretodo… quién los cuidó, quién los amó.

Sí…. hay que defenderse siempre. ¡¡Esto está claro!!!

Si no te defiendes tú mismo, no te defiende nadie.

Felipe hablaba de distintas formas de  defensa. Una era la preventiva: la grabación de momentos en contacto con el otro progenitor. Ir con testigos….

monedaConozco un caso en la que el señor acosaba por no aceptar el divorcio a su expareja: la grababa con una cámara, no sólo el ex sino su ex cuñado. No iba a recoger a sus hijos sólo con un testigo, llego a recoger  a sus hijos con 5 familiares, estando ella sola con sus hijos en la vivienda. Ella optaba tras empezar con las crisis de ansiedad a llamar a la policía porque realmente la defensa preventiva de su ex marido estaba provocando crisis de ansiedad cada vez que él aparecía en la vivienda con cámaras y testigos. La policía en una de las últimas veces, pidió a todos los familiares que se marcharan.

Seguro que hay quien dice… «pues por algo le daba la ansiedad, pues no sería tan buena, pues por algo se tendría que defender el exmarido…» cierto es que lo real y lo vivido sólo lo saben los ex cónyuges porque  los testigos y el entorno de cada cual, está manipulado por las creencias de cada uno, por la interpretación de cada uno y por las mentiras que puede contar una o ambas partes, para salir airado de la historia.

Para mí eso no es  defensa preventiva, es acoso y ganas de incordiar. Y es más los testigos  que más sufrían eran los menores, que veían como su padre con toda su familia hacía daño a su madre. Luego cuando llegaban a casa y la madre le preguntaba por el fin de semana, los niños les contaban que  en casa de la abuela, todos se reían de cómo se había puesto de nerviosa ella y que por favor no lo volviera a hacer.

Sin embargo, esta señora no supo jamás si también sus hijos le pedían a su padre que dejara de acosar con la familia a la madre. Esta mujer acabó también grabando cada momento de recogida y de entrega para grabar a todas las personas que iban y venían acompañando al padre y como éste crecía en poder cuanto más testigos le seguían la corriente. Pero todo pasa y los testigos, al no tener la respuesta deseada y esperada de violencia por parte de la madre, (respuesta inventada por la expareja) se fueron cansando y dejaron de acompañar a este señor.

Por todo lo anterior, entiendo que una grabación es defensa preventiva adecuada siempre que sea una grabación oculta. Pero a veces es un arma en manos de personas que  conociendo a sus víctimas saben que van a proporcionar daño.

Por otro lado, otro punto a reflexionar sobre el articulo de Felipe, es el hecho del tipo de personalidad de los denunciantes. Los hay realista, mentirosos y falsos, denunciante defensivo y denunciante ofensivo, el querulante y como digo yo…. Denuncio porque yo lo valgo porque todo lo que haces tú está mal y quiero anularte y quitarte de mi vida. Da igual que sea hombre o mujer. Solo es denunciante.

Frente a todas estas personalidades …… ¿qué hacer? Están los despechados, los coléricos, los justos,  los falsos pero todos buscan algo.

Cierto que la mejor defensa es una denuncia siempre que  sea real y denuncie un delito.

monedaEn relación a las conformidades, es cierto que una persona que es inocente no sólo no debe de conformarse con una reducción de condena si se identifica como no inocente. Está en su deber y es su derecho el defenderse de todas las acusaciones falsas. Mi pregunta ahora es…. ¿Qué hace una mujer acusada por su marido  para poder quitarle a sus hijos? ¿Acusada de maltratarlos? ¿Acusada de enferma mental? ¿Acusada de estar trastornadas por  alteración de las conductas?

Algunos dirán… «pues habrá algo de eso para que el otro lo diga..»

No sólo hay denuncias falsas hacia los hombres, también las hay hacia mujeres. El caso que recuerdo, él inventa una historia para quedarse con la custodia de sus  hijos y quedarse con la vivienda exigiéndole una manutención a su expareja. Hizo pasar a la familia por un equipo de valoración psicosocial,  alargando el proceso jurídico casi a tres años. Sus hijos fueron valorados y por supuesto siendo un caso de denuncia falsa hacia la madre, los hijos mostraron su buena relación y vinculación de apego con su madre,  mejor que con su padre, y la madre demostró su salud mental adecuada para cuidar de sus hijos frente a psicólogos, trabajador social y médico forense.

Aún así hoy en día este señor piensa que su mujer es una inepta, que es mala madre y no solo él sino todo su entorno aunque el tiempo imagino, hará caer el castillo de naipes. Hoy en día tienen la custodia compartida con casa nido. Sus hijos  son quienes controlan a ambos progenitores en el día a día.

Y mi pregunta es, ¿es justo?, ¿debería denunciar esta madre por la falsa acusación que realizó su expareja? Por un lado, la mente narcisista y perversa del marido la hizo ver al mundo como la bruja que él veía, sin embargo, ella demostró que sus acusaciones eran falsas y frente al mundo tuvo que demostrar que ni estaba loca, ni había maltratado a sus hijos, ni a su marido. Pero entre el cansancio,  tanto físico como psicológico tras la finalización del procedimiento, le hace ser conformista con la sentencia de custodia compartida. Y le hace ser conformista y no denunciar por todo el acoso incluso jurídico que realizó su exmarido. A esto le llamo AUTODEFEENSA PSICOLOGICA.

Prefiere no defenderse porque aun la lucha no ha acabado. Esta lucha es para toda la vida. Y la mayor lucha que posee es la lucha por el amor de sus hijos ya que en cualquier momento estos hijos van a ser adultos y vivirán sus vidas dejando de lado a su madre y a su padre. El conflicto entre progenitores hará que los hijos se despeguen de ellos.

Espero que a todos os haya gustado mi escrito de reflexión. Volver a agradecer a Felipe la invitación de compartirla. Sólo cabe esperar vuestros comentarios que serán leídos y contestados como siempre digo: CON CARIÑO Y AMOR.

Hasta pronto,  Manuela Gómez Delgado.

Psicóloga  Sanitaria y Forense. Cádiz.

EN INTERÉS DEL MENOR

Dedicado a mi hija Ana

Salas CarcellerAntonio Salas Carceller

Magistrado de la Sala 1.ª del Tribunal Supremo

PRESENTACIÓN

Hasta la fecha en la sección «Firma invitada» de este espacio virtual han participado escritores, periodistas, abogados, detectives privados, psicólogos, policías, fiscales y un largo etcétera de profesionales que nos han obsequiado mes a mes con sus aportaciones en forma de post para tratar, desde su perspectiva profesional, temas relacionados con la temática tratada en esta web, sin embargo, nunca había escrito un Juez.

Para mi es un honor que el primer Juez que escriba en este espacio sea D. Antonio Salas Carceller, actualmente Magistrado de la Sala 1.ª del Tribunal Supremo, espero que sea el primero de una larga lista.

El post que hoy comparte D. Antonio Salas Carcelles con nosotros en este espacio virtual es «La violencia de género no responde a una sola causa», en este post el Sr. Salas Carceller explica su punto de vista sobre la lucha contra la violencia de género desde su experiencia profesional, también como juez de instrucción.

Salas CarcellerEste post surgió tras una polémica suscitada en las redes sociales por unos comentarios hechos en Twuitter por el Sr. Salas Carceller en los que decía lo que muchos pensamos y pocos se atreven a decir; este post también lo pueden encontrar publicado en el DiarioLaLey, en el que además de encontrar el post que hoy publicamos aquí, encontraran post de enorme interés no solo para profesionales del derecho sino también para legos en la materia.

Para terminar solo me queda mostrar mi más sincero agradecimiento a D. Antonio Salas Carceller y al DiarioLaLey por brindarme la oportunidad de compartir en este espacio el post que hoy les traigo.

LA VIOLENCIA DE GÉNERO NO RESPONDE A UNA SOLA CAUSA

Al hilo de mis reflexiones en una red social sobre violencia de género, se ha desatado un encendido debate en el que me he visto comprometido, sin desearlo. Admito que no soy un pusilánime que calle ante las respuestas desairadas de cierto sector que no reconoce más libertad de expresión que la suya. Mi reacción ha contado con el apoyo de muchas personas –no sólo amigos- que han comprometido su propia «integridad» corroborando mis afirmaciones y, sobre todo, mi derecho a expresarlas.

Salas CarcellerEl jurista, como todo el que tiene inquietud intelectual, ha de ser crítico; y ese espíritu crítico ha de llevar a argumentar contribuyendo a que cada uno, en ese cruce respetuoso de opiniones, forme las suyas a favor o en contra de lo que lee o escucha, lo que en algunos casos es cierto que podría llevarle a revisar el esquema predefinido que se le transmitió por ósmosis, en algunos casos, al llevar bajo el brazo desde el quiosco a su casa determinada prensa escrita, o al aferrarse incondicionalmente al seguimiento de determinados medios de comunicación de modo acrítico.

Tras este preámbulo, que he considerado necesario, vamos a lo que realmente interesa. Todo ha surgido a raíz de unos mensajes en Twitter en los que, en relación con la muerte violenta de una mujer a manos de quien había sido su pareja, expresaba la dificultad de erradicar totalmente de nuestra sociedad este tipo de conductas criminales puesto que encuentran su causa más próxima en la maldad del ser humano –que todos los días podemos comprobar con abrir cualquier noticiario- y en la superioridad física del hombre sobre la mujer, que cuenta por lo general con unas muy limitadas posibilidades de defensa. A partir de ahí no sólo se me ha intentado descalificar, sino que se defiende la urgencia de enviar a jueces y fiscales a recibir formación en «igualdad» –eso sí, solo en un sentido- a lo que evidentemente respondí que si jueces y fiscales ejercientes necesitamos formación en «igualdad» es porque no actuamos con respeto a ese principio constitucional y mejor será que nos manden a nuestra casa y administren justicia los «formadores» que, sin duda, estarán en mejores condiciones para hacerlo. Todo ello con independencia de que pueda ser beneficioso siempre cualquier tipo de encuentro en que se intercambien opiniones y experiencias por quienes nos dedicamos al ejercicio de estas funciones, que es lo que entiendo que subyace en las iniciativas que al respecto viene adoptando el Consejo General del Poder Judicial.

A partir de ahí, la intolerancia y falta de respeto de tantas y tantas personas «interesadas» en la cuestión hace frente común contra mi persona. No me preocupa lo que dicen, sino el trasfondo de falta de respeto al derecho constitucional a la libertad de opinión y de expresión que late bajo esas conductas.

Salas CarcellerLa llamada violencia de género ha existido siempre. Los que hemos trabajado como jueces de instrucción durante años sabemos bien de esa realidad y nuestras experiencias nos han llevado a formarnos un criterio. Podrá ser más o menos acertado, pero al fin y al cabo nace de un conocimiento empírico unido al lógico estudio de la materia y de su regulación legal. Mi experiencia me ha enseñado que existe machismo sin maltrato, machismo con maltrato y maltrato sin machismo. Por eso sostengo que la causa más próxima del maltrato, en general, es la falta de respeto a los demás, la maldad del ser humano (en contraste con la excelencia de muchísimas personas) y, en el caso de la violencia que desarrolla el hombre contra la mujer, la mayor fuerza física de aquél que dificulta la defensa por parte de ésta. Lo anterior puede estar acompañado, y de hecho lo estará muchas veces, de lo que llamamos «machismo», pero esta tendencia no ha de ir siempre unida a la maldad, que entiendo inseparable de cualquier maltrato físico o psíquico. Defiendo que, en el seno de las parejas homosexuales, también existe en la práctica maltrato y ahí no cabe aplicar el patrón del «machismo». Sus causas suelen encontrarse en la dificultad de la convivencia, sobre todo cuando falta la educación y el respeto por los demás (sean hombres o mujeres), la maldad y la mayor fuerza física -o psíquica- de uno respecto del otro.

El mismo origen de la violencia y el maltrato en el seno de una pareja homosexual se puede dar en la pareja heterosexual y, por tanto, el «machismo» no sería su única causa. La lucha contra el dominio y prepotencia machista está plenamente justificada, con independencia de que vaya acompañado o no de maltrato físico, pero me temo que no será suficiente para erradicar la violencia y el maltrato en el ámbito familiar o de pareja porque siempre nos quedará la maldad, la intransigencia, la intolerancia, la falta de respeto hacia los demás y su derecho a opinar –que, por cierto, he tenido ocasión de comprobar en los últimos días- así como el abuso de la superioridad física, que no podemos dejar de lado.

Desgraciadamente el ser humano, en muchas situaciones cotidianas, aprovecha aquello en lo que cree que gana a los demás para lograr una situación de privilegio y obtener beneficios de toda índole.

Pues bien, vayamos a la cuestión de la igualdad de géneros (bien entendido que a mí personalmente me gusta hablar de «género humano» y de género «masculino» o «femenino» sólo en el aspecto gramatical).

Yo pongo en cuestión que la equiparación entre hombre y mujer que proclama la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo (LA LEY 2543/2007), para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, puedan llevar a que una misma conducta penal sea castigada o no, o lo sea con distinta intensidad, según sea hombre o mujer el sujeto activo y el pasivo. Un ejemplo vulgar: si en el ámbito familiar, ante la más mínima discusión, un hombre empuja a la mujer contra la pared y la golpea, merece evidentemente un castigo; pero no encuentro razón para que la misma conducta realizada por la mujer tenga una solución legal distinta. Igual vejación y desprecio acompaña al daño físico y psíquico -también igual- en un caso y en otro.

Se me podrá decir que lo normal es que sea el hombre quien lo haga y no la mujer. Bien, pues entonces irá al banquillo de los acusados un porcentaje muy superior de hombres respecto del de mujeres, pero la igualdad en este aspecto estará asegurada. Mi sentido de la equiparación de derechos y obligaciones me lleva a esta conclusión.

Salas CarcellerLa finalidad de la Ley de Violencia de Género se insertaba en la idea política de dar fin en lo posible a esta desgraciada realidad. Sin duda hay acuerdo en la urgente necesidad de hacerlo con todos los medios legales y educacionales de que podamos hacer uso, pero creo –como muchos juristas, y no juristas – que para ello no era necesario en lo más mínimo comprometer el respeto al principio de igualdad del artículo 14 de la Constitución (LA LEY 2500/1978).

Se me dirá que el Tribunal Constitucional salvó en su día la constitucionalidad de la Ley. Es cierto, pero me atrevo a afirmar, porque lo deduzco del texto de la sentencia, que supuso una decisión difícil y delicada en la cual fue necesario acudir a numerosos matices para salvaguardar la defensa del principio de igualdad. Lo que resulta indiscutible es que si la ley hubiese tratado penalmente del mismo modo las conductas de mujer y de hombre, el Tribunal Constitucional ni siquiera hubiera tenido que estudiarla.

Si se han de establecer tipos penales de autor («machista»), me pregunto por qué razón no se penaliza también más intensamente al varón en los delitos de carácter sexual o la detención ilegal, por ejemplo. Si un miembro de la pareja, sea hombre o mujer, encierra al otro durante todo el día hasta que vuelva, no varía la sanción penal por razón del sexo, salvo que se quiera huir del tipo del artículo 163 del Código Penal (LA LEY 3996/1995). Si hablamos de «machismo», creo que habría que situar como uno de los prototipos el de los delitos sexuales. Por otro lado se ha creado un innecesario conflicto de conjunción, según mi parecer, entre el artículo 153 y el 173, que se refiere a los delitos contra la integridad moral con igualdad de trato de sujeto activo en este caso, sea hombre y mujer.

En definitiva, creo que en el supuesto del artículo 153 se ha ido más allá del llamado «derecho penal de autor» para presumir, en la práctica, un elemento del injusto como es el de actuar en virtud de un sentimiento machista de superioridad, lo cual entiendo que en todo caso debió quedar reducido a una agravante genérica aplicable a los delitos que resultara oportuno y ser apreciado únicamente en los casos en que quede plenamente probada. Es la agravante 4ª del artículo 22 del Código Penal (LA LEY 3996/1995), que se refiere a «Cometer el delito por motivos racistas, antisemitas u otra clase de discriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia, raza o nación a la que pertenezca, su sexo, orientación o identidad sexual, razones de género, la enfermedad que padezca o su discapacidad». Entiendo que era más que suficiente con esta agravación.

En el diario El País, edición del 18 marzo 2006, se publicó un artículo de opinión suscrito por María Sanahuja y Manuela Carmena, juezas; Empar Pineda, Justa Montero y Cristina Garaizabal, feministas; Paloma Uría, Reyes Montiel y Uxue Barkos, diputadas, y 200 mujeres más de toda España. Decían lo siguiente:

Salas Carceller«Hay un enfoque feminista que apoya determinados aspectos de la ley contra la violencia de género de los que nos sentimos absolutamente ajenas, entre ellos la idea del impulso masculino de dominio como único factor desencadenante de la violencia contra las mujeres. En nuestra opinión, es preciso contemplar otros factores, como la estructura familiar, núcleo de privacidad escasamente permeable que amortigua o genera todo tipo de tensiones; el papel de la educación religiosa y su mensaje de matrimonio-sacramento; el concepto del amor por el que todo se sacrifica; las escasas habilidades para la resolución de los conflictos; el alcoholismo; las toxicomanías… Todas estas cuestiones, tan importantes para una verdadera prevención del maltrato, quedan difuminadas si se insiste en el “género” como única causa….».

Reclamo que a ellas, a mí y a cualquiera que expresa una opinión dentro del marco constitucional, se le respete siempre su derecho a hacerlo.

Antonio Salas Carceller

Magistrado Sala 1.ª TS

EN INTERÉS DEL MENOR

Dedicado a mi hija Ana

Filosofía y Sentido Común

José Fernando Calderero Hernández

Dr. en Filosofía y Ciencias de la Educación. Lic. En CC Químicas. Miembro del Grupo de Investigación “Educación Personalizada en la Era  Digital” (EPEDIG). Profesor de “Teoría y Práctica de la Investigación Educativa” y de “Ciclos vitales y comunicación en la familia” en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). Vicepresidente de la Fundación “Padres por la Excelencia, Padrex”. Presidente del Capítulo de Educación de AEDOS. Ha sido Decano de la Facultad de Educación de la UNIR, Subdirector del Área de Educación del C. U. Villanueva, adscrito a la UCM, profesor de la Universidad de Navarra y del Bachelor of Education de la University of Wales. Ponente en cursos para profesores y directivos en España y América. 27 años de directivo y profesor universitario. 24 años como director y profesor de colegios e institutos de bachillerato. Autor de libros educativos. Director de tesis. @JFCalderero

Filosofía y Sentido ComúnAndrés Calderero de Aldecoa

Actualmente cursando el Grado de Filosofía en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Profesor de apoyo para grupos de recuperación en Colegio Los Olmos (2008-2010). Becario en tareas de documentación en el periódico ABC (2010-2012). Monitor en campamentos de verano de formación intensiva (2006-2010). Amplia experiencia como profesor particular. Fundador, compositor y guitarrista del Grupo “Alias”. @andrescalderero

PRESENTACIÓN

Hoy me van a permitir que para presentarles a una de nuestras «Firmas invitadas» de este mes, les cuente una anécdota personal: en el año 1985 yo tenía 15 años y varios de mis amigos estudiaban en uno de los colegios más prestigiosos de Zaragoza.

Como mi familia no tenia recursos para que yo pudiera estudiar en ese colegio, una mañana de septiembre de 1985, antes de empezar el curso 1985/1986, decidí presentarme en el colegio y pedir una cita para entrevistarme con el director.

Para mi sorpresa el director me recibió esa misma mañana; imagino que para él también tuvo que ser una sorpresa cuando le dijeran que un chavalillo quería entrevistarse con él.

Cuando lo tuve frente a mi, sin rodeos y de forma directa, le dije: «muchos de mis amigos estudian aquí, a mi me gustaría también estudiar aquí pero mi familia no tiene dinero para que yo pueda venir a este colegio, pero estoy dispuesto a trabajar en lo que haga falta para pagarme los estudios

Esa misma mañana salí del colegio con una beca de estudios, comedor y trasporte escolar; días después yo me incorporaba al colegio como alumno y empezaba a trabajar los sábados por la mañana en recepción y de lunes a viernes en el departamento de psicología corrigiendo test.

El director del colegio era D. JOSE FERNANDO CALDERERO HERNÁNDEZ; al terminar mis estudios e irme a la universidad le perdí le pista, 25 años después gracias a las redes sociales lo encontré por Twitter y el año 2016 nos volvimos a ver en Madrid.

Como pueden imaginar para mi es un placer presentar en este espacio en primicia el libro «Filosofía y Sentido Común» escrito por mi apreciado profesor y su hijo Andrés Calderero de Aldecoa.

FILOSOFÍA Y SENTIDO COMÚN

Agradecemos mucho a nuestro querido amigo, Felipe Fernando Mateo Bueno la posibilidad de publicar en esta sección de «FIRMA INVITADA» de su blog.

Filosofía y Sentido ComúnHace algunos meses, y en recuerdo de nuestra antigua y buena amistad, aceptamos el ofrecimiento comprometiéndonos a que fuera este blog el primer sitio de Internet en el que apareciese con cierto detalle la publicación de nuestro nuevo libro «Filosofía y sentido común» publicado por Sekotia.

Ambos autores, padre e hijo como el lector habrá podido imaginar, estamos muy satisfechos de anunciar la publicación, a mediados/finales del próximo mes de febrero, de este libro en el que hemos puesto muchas ilusiones tratando de ayudar al mayor número posible de personas a asumir el gozoso derecho-deber de ejercer la responsabilidad de sus propios pensamientos y, por tanto, de su vida.

Contamos con el respaldo del Prof. Álvaro Romo, Secretario General de la International Association of University Presidents (IAUP) y con el prólogo del eminente Prof Alfonso López Quintás a los cuales manifestamos desde aquí nuestro público agradecimiento.

Entresacamos a continuación algunos fragmentos del libro, con los cuales esperamos que los lectores se puedan hacer una idea de su contenido.

¡Sapere Aude! Atrévete a pensar, ten el valor de usar tu propio entendimiento.  Los autores de «Filosofía y sentido común» hacemos nuestro este famoso lema de la Ilustración, en cuanto que representa la importancia de pensar por uno mismo, la importancia de llegar al fondo de las cosas, lo imprescindible que es dar un paso más allá de la «versión oficial» y ser implacable en la búsqueda de la verdad. Como el propio título indica nuestra intención no es hacer una filosofía elevada y rebuscada sino intentar reflexionar sobre cuestiones importantes de la vida a través de principios sencillos o de sentido común. El propósito principal de este libro es ofrecer a todo ser humano algunos elementos de reflexión que puedan ayudarle en su desarrollo personal, especialmente en lo que a la mejora de las capacidades de comprensión y decisión se refiere. Creemos que este libro puede interesar a todo el que alguna vez se haya hecho alguna pregunta parecida a:

Filosofía y Sentido Común– ¿Qué puedo hacer para desarrollar mi identidad, ser yo mismo, cultivando ideas propias sin tener que conformarme con «consumir» ideas ajenas?

– ¿Tiene algún sentido en el colegio, la universidad o la formación en la empresa aprenderme contenidos sin entender nada, o muy poco, de su sentido, significado o utilidad?

– ¿Cuáles son los valores o ideas por las que rijo mi conducta? ¿Son correctas?

– ¿Toda idea es igual de válida que otra?

– ¿Estoy acomodado en una serie de valores que he recibido?

– ¿Quién ha elegido mi modo de pensar?

– ¿Soy un producto de mi entorno?

Proponemos al lector que reflexione con nosotros sobre algunas cuestiones importantes del pensamiento humano y sus posibles repercusiones en su vida personal, social, profesional, etc. Partimos de la premisa inicial de que todo ser humano necesita tener sentido crítico, al menos en un cierto grado. Por ello, después de pensar sobre sus necesidades y utilidad, nos ocupamos de algunas dificultades con que nos podemos encontrar a la hora de adquirirlo y desarrollarlo y también de algunas estrategias de aprendizaje que pueden ser útiles para remontar las dificultades, despertando o mejorando la propia capacidad de crítica. En la segunda parte, sin pretender agotar el tema, examinamos el conocimiento humano tanto desde el punto de vista de su adquisición como desde la reflexión sobre la problemática de la naturaleza y percepción de la realidad, reflexionando sobre algunas características del trabajo intelectual y algunas claves de éxito académico, profesional y social. Queremos explicitar desde el principio una idea central a la que, de una u otra forma, volveremos reiterativamente a lo largo de las páginas: la imperiosa e ineludible necesidad de pensar por uno mismo.

Hoy en día es especialmente necesario tener los ojos de la razón bien abiertos, puesto que la mayor parte de las personas vivimos en un mundo que nos bombardea constantemente con noticias, informaciones, novedades, avances científicos, etc. Precisamente en un mundo en el que estamos sobreexpuestos a demasiada información es totalmente necesario el desarrollo del sentido crítico. Contamos en el libro una anécdota de un general del ejército que está viendo pasar los tanques hacia el campo de batalla y dice: «Por donde ahora pasan los tanques antes pasaron las ideas». Las ideas modelan la sociedad. Si queremos mejorar la sociedad una de las primeras cosas que hay que hacer es mejorar nuestra capacidad de razonar. Muchas veces nos encasillamos en constructos ideológicos del tipo: yo soy de izquierdas, yo soy de derechas, que no responden a las necesidades de las personas ni de la naturaleza humana. Tenemos la imperiosa y urgente necesidad de poder contar, en los distintos ámbitos de la vida, con personas que piensen; que piensen en profundidad, más allá de las habilidades y competencias técnicas. Problemas como el desempleo, el hambre, el auge del terrorismo, etc., necesariamente han de tener alguna causa que, si realmente queremos encontrar soluciones, ha de ser suficientemente estudiada no quedándonos en explicaciones superficiales que suelen enmascarar cuestiones mucho más profundas.

En un sentido amplio, podíamos denominar sentido crítico a la capacidad de captar y combinar todos los elementos necesarios para hacer un juicio correcto en una situación determinada, facilitando por tanto la posibilidad de tomar decisiones inteligentes y convenientes. Está relativamente extendida la costumbre de ajustar el propio pensamiento y la conducta al pensamiento y conducta colectivos del grupo social que uno frecuenta. De esta manera abdicando del esfuerzo de ejercer la capacidad de crítica se puede acabar pensando y actuando de una forma contraria a la propia y sufriendo las repercusiones de la falta de personalidad y/o la insatisfacción de estar viviendo la vida como el que sigue un guión ajeno y quizá renunciando a los deseos de alcanzar una vida más plena en alguna de las diferentes facetas humanas.

Filosofía y Sentido ComúnSiendo importantísima la capacidad de pensar por uno mismo y optar por la mejor solución en los problemas de la vida, dichas habilidades se vuelven aún más imprescindibles en cualquier ejercicio intelectual. Cualquier proceso de aprendizaje o actividad intelectual está plagado de retos. Bien sea por acciones voluntarias, o como consecuencia de errores involuntarios, hay muchísimas situaciones que nos pueden conducir a planteamientos falsos y exigen cierto estado de alerta. Hay, por ejemplo, profesores que tienen fuertes cargas ideológicas que intentan comunicar directa o sutilmente a sus alumnos y muchos manuales y textos universitarios que exponen diversas teorías presentándolas con rango de «verdad absoluta» sin dar ningún tipo de prueba de la veracidad de sus argumentos.

El origen de «Filosofía y sentido común» se encuentra en muchísimas horas de conversación entre los dos autores. Reflexionando sobre multitud de temas como política, religión, ciencia o filosofía los autores nos dimos cuenta de que en casi todos los temas había una multitud de opiniones enfrentadas entre si y la mayor parte de ellas eran lineales, parciales y poco respetuosas con la verdad. Al analizarlas vimos que las ideologías siempre son paquetes enlatados de ideas que más que intentar explicar la realidad intentan justificar una posición previamente elegida por diversas influencias e intereses. Creo que si tuviésemos que resumir la motivación para escribir este libro diríamos que fue un profundo amor por la verdad, sea cual sea. El conocimiento humano por definición no puede ser absoluto, tiene que ser siempre aproximativo. Ser conscientes de esta realidad nos hace ser más cautos a la hora de aceptar las teorías u opiniones de los demás. Por otro lado, ser conscientes de las limitaciones de la razón también nos hace pensar que la búsqueda de la verdad ha de acometerse desde todos los ámbitos y no solamente desde las ideas y la razón. Pues desde luego el hombre no es solo un animal racional, también es emocional, espiritual, creativo.

Sería interesante reflexionar sobre el modo en el que hemos «adquirido» las ideas, los conceptos, los modos de pensar. ¿Hasta qué punto hemos sido conscientes del proceso de adquisición y hemos actuado con voluntariedad? ¿Hemos asumido acríticamente ideas basándonos exclusivamente en el hecho de que otras personas las tuvieran o fiándonos de las primeras impresiones sin un contraste reflexivo con la realidad? Haciendo una comparación entre el alimento físico y el «alimento» intelectual, parece razonablemente sensato no ingerir cualquier elemento sin una cierta garantía de calidad o al menos de ausencia de deterioro significativo.

Las personas expertas en una materia también pueden precipitarse, equivocarse o simplemente despistarse. Parece que lo sensato es confiar en los expertos pero solo en cierta medida; hay ocasiones en las que es preciso exigir las pruebas que certifiquen que sus conclusiones son ciertas. Es un error no contemplar la posibilidad de que personas mayores, expertos o nuestros superiores en cualquier ámbito, estén equivocados. Hemos de atrevernos a tener siempre el ¿por qué? en la boca y, siempre desde el respeto, entrar a fondo en las cuestiones.

Esperamos que «Filosofía y sentido común» sea útil a los lectores y les ayude a reflexionar sobre todas estas cuestiones.

Nos despedimos agradeciendo de nuevo a Felipe Fernando la oportunidad de escribir estas líneas de presentación y ofreciendo a todos la posibilidad de contactar con nosotros para cambiar impresiones en torno al contenido del libro y el enfoque de fondo que lo ha motivado.

Saludos muy cordiales

 

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