HOMBRES MALTRATADOS, UNA REALIDAD SILENCIADA

Hombres maltratadosHay realidades de las que, al parecer, no interesa hablar, pero esto no significa que no existan. Los HOMBRES MALTRATADOS EXISTEN.

Antes de hablar de esta realidad, considero necesario hacer algunas puntualizaciones, a mi juicio, esenciales:

1.ª La violencia de género no existe, y digo que no existe simple y llanamente porque la violencia no tiene género. Hay personas –independientemente de su sexo– que resuelven sus conflictos de forma violenta y personas que no, y porque haya algunos hombres violentos no podemos criminalizar a todo el género masculino.

2.ª Que no exista la violencia de género no quiere decir que no haya mujeres maltratadas, aunque «No son mujeres maltratadas todas las que denuncian, ni denuncian todas las que son». A lo largo de mi carrera he defendido a muchas mujeres maltratadas y lo seguiré haciendo, porque considero que la violencia –venga de donde venga– es una lacra que hay que erradicar.

El maltrato al que se ve sometida la mujer es, principalmente, físico. Hay un dato objetivo que no podemos obviar, el hombre, en líneas generales, desde un punto de vista físico, es más fuerte que la mujer, por lo tanto, cuando tiene una reacción violenta puede hacer más daño que una mujer y, desgraciadamente, lo hace.

Asimismo, la mujer puede verse sometida a otro tipo de violencia, la psicológica, campo en el que el hombre se suele desenvolver con más torpeza que las mujeres. Por esta razón, la violencia psicológica que el hombre pueda ejercer sobre la mujer es menor que la física.

No obstante, la mujer víctima de maltrato, una vez que da el paso y decide denunciar –lamentablemente no todas lo hacen, prueba de ello es que muchas de las mujeres muertas a manos de sus parejas o ex parejas nunca habían denunciado– tiene el apoyo de todo el sistema.

3.ª A la hora de hablar de violencia entre personas, prefiero términos más ajustados a la realidad como «violencia intrafamiliar», «violencia doméstica»  o «violencia bidireccional».

Hombres maltratadosUna vez sentadas estas bases, ya podemos hablar de lo que hoy nos ocupa, los HOMBRES MALTRATADOS, una realidad silenciada pero existente, analizando los siguientes puntos:

a) El maltrato al que se ve sometido el hombre es mucho más amplio que el maltrato al que se ve sometida la mujer.

b) El número de hombres maltratados no es inferior al de mujeres maltratadas, aunque sí es cierto que las mujeres asesinadas superan en cantidad a los hombres.

La primera de las afirmaciones, «El maltrato al que se ve sometido el hombre es mucho más amplio que el maltrato al que se ve sometida la mujer», la hago basándome en que el maltrato al que se ve sometido el hombre no sólo es un maltrato físico o psicológico, sino que es un maltrato a todos los niveles: intrafamiliar o doméstico, institucional, legislativo y judicial. Veamos cada uno de ellos y entenderán por qué lo digo.

EL MALTRATO FÍSICO

En primer lugar me referiré al «MALTRATO FÍSICO». Es una realidad innegable pero silenciada. En España también mueren hombres a manos de sus mujeres y también hay hombres con lesiones físicas causadas por sus parejas. Sin embargo, estas noticias se silencian, no se les da la misma repercusión mediática como a la muerte de mujeres; es más, hay protocolos de actuación dentro del mundo de los medios de comunicación para tratar uno y otro tema.

Otra de las razones por las que el maltrato al que se ven sometidos los hombres no trasciende es porque los hombres no suelen denunciar, quizás por un mal entendido orgullo y, sobre todo, por el tratamiento que recibe el hombre cuando denuncia. Por estas razones no hay en nuestros juzgados tantas denuncias de hombres maltratados, cuando realmente fuera de los juzgados son muchos los casos que se ven de hombres víctimas de maltrato a manos de mujeres.

A lo largo de mis años de ejercicio profesional son muchos los casos de hombres maltratados que he visto, a los que el consejo que he tenido que dar es «Si te agreden, huye o déjate pegar, pero ni se te ocurra repeler la agresión porque si no estás perdido» –más adelante hablaremos de Ley Orgánica 1/2004–, circunstancia esta de la que se aprovechan, sin lugar a dudas, muchas mujeres, que no solo maltratan, sino que provocan a sus parejas o ex parejas para ver si caen en «la trampa».

EL MALTRATO PSICOLÓGICO

Aunque lo trate en segundo lugar, lo cierto es que el «MALTRATO PSICOLÓGICO» es el maltrato principal al que se ve sometido el hombre por parte de la mujer. En este tipo de maltrato, la mujer ocupa una posición muy superior a la del hombre, lo cual tiene su lógica, ya que la mujer es mucho más inteligente que el hombre y, en consecuencia, tiene «más recursos» a la hora de maltratar psicológicamente al varón.

Son muchas las formas de maltrato psicológico ejercido por la mujer sobre el hombre que he visto como abogado, los ejemplos son de lo más variado –la lista sería interminable–, por ello sólo citaré algunos:

Hombres maltratadosA) Uno de ellos consiste en ir aislando al hombre de su familia y amigos sutilmente. Y digo aislando por no decir enfrentando, de forma tal que llega un momento que el hombre pierde toda relación con amigos y/o familiares.

B) Otro maltrato de lo más frecuente es el relacionado con los hijos, siendo muchos los hombres que, incluso viviendo en pareja, es como si no «pintaran nada» en relación con sus hijos, hombres a los que no se les permite que sus familias disfruten de los menores –conocerán el refrán que dice «Los hijos de las hijas nietos son, los hijos de los hijos serán o no»–. Conozco casos en los que las familias paternas ven a los niños en contadísimas ocasiones al año, mientas que las familias maternas los ven a diario –incluso residiendo ambas familias en la misma localidad–.

C) Maltrato en el ámbito sexual, siendo el caso más extremo que conozco el de una mujer que a los pocos meses de haberse casado –después de haber sido sexualmente muy activa hasta contraer matrimonio– le dijo a su marido «Comprendo tus necesidades como hombre, con tal que seas discreto, puedes irte con quien quieras» -de este caso les hablé en el post «Familias enfermas… »-.

D) Otro tipo de maltrato es el de las amenazas continuadas a las que se ven sometidos muchos hombres. Antes consistían en amenazar con «Me divorcio y no ves a los niños», ahora, gracias a la Ley Orgánica 1/2004, la amenaza es más contundente, «Te denuncio por malos tratos o abusos y te arruino la vida».

Ejemplos todos ellos que llegan a minar la autoestima de muchos hombres, quienes, al igual que en el caso de las mujeres maltratadas, llegan a pensar que son culpables de algo, que realmente no son; o piensan que se merecen lo que les pasa; otros acaban viéndolo normal; y, en algunos casos, me he llegado a encontrar hombres que incluso habían llegado a pensar que eran ellos los maltratadores, cuando, verdaderamente, eran las víctimas.

En algunos Servicios de Atención a la Mujer pasan el siguiente cuestionario para determinar si la mujer ha sido maltratada o no:

Te hace sentir inferior, tonta o inútil. Te ridiculiza, te critica o se mofa de tus creencias.

Critica y descalifica a tu familia, a tus amigos y a los vecinos o te impide relacionarte con ellos, se pone celoso o provoca una pelea.

Te controla el dinero, la forma de vestir, tus llamadas, tus lecturas, tus relaciones, tu tiempo.

Te ignora, se muestra indiferente o te castiga con el silencio.

Te grita, te insulta, se enfada, te amenaza a ti o a tus hijos.

Te humilla y te desautoriza delante de los hijos y conocidos.

Te da órdenes y decide lo que tú puedes hacer.

Te hace sentir culpable: tú tienes la culpa de todo.

Te da miedo su mirada o sus gestos en alguna ocasión.

Destruye objetos que son importantes para ti.

No valora tu trabajo, dice que todo lo haces mal, que eres torpe.

Te fuerza a mantener relaciones sexuales o a realizar determinadas prácticas.

Hombres maltratadosPues bien, si contesta a alguna de estas cuestiones, se considera que la mujer está siendo maltratada. Ahora me pregunto yo, ¿cuántos hombres podrían responder afirmativamente a algunas de esas preguntas…?

Y aquí es donde llega la gran diferencia: la mujer maltratada, una vez que da el paso y denuncia –como he dicho antes– tiene el apoyo de todo el sistema; sin embargo, el hombre, cuando decide dar el paso y denunciar, lo primero de lo que se da cuenta es de que tiene todo el sistema en contra.

EL MALTRATO INSTITUCIONAL

De esta forma nos encontramos con lo que yo llamo «MALTRATO INSTITUCIONAL». En Aragón, Comunidad Autónoma en la que resido, tenemos para apoyar a las mujeres, sean maltratadas o no:

1.- El Instituto Aragonés de la Mujer (IAM).

2.- Centros de Información y Servicios a la Mujer de Ámbito Comarcal.

3.- Unidad de la Mujer del Ayuntamiento de Zaragoza -Casa de la Mujer-.

4.- El Instituto de la Mujer dependiente del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

5.- Servicios de Atención a las Mujeres Víctimas de Violencia.

6.- Servicio de Atención a la Mujer (SAM) de la Policía Nacional.

7.- Los Equipos de Atención a la Mujer y Menores de la Guardia Civil (EMUMES).

8.- Oficinas de Atención a las Víctimas del Delito –dependientes de los Juzgados–.

9.- Casas de Acogida para Mujeres Maltratadas.

10.- Viviendas Tuteladas para Mujeres en Situación de Desarraigo Social.

11.- Centros de Atención a Mujeres con Problemas de Marginación.

12.- Viviendas Tuteladas para Mujeres con Problemas de Inserción (ACISJF).

Cabe destacar que muchos de estos organismos tienen las mismas competencias, se solapan entre sí, de forma que, con una misma finalidad –«proteger a la mujer»– se están manteniendo distintos Institutos, Órganos y Servicios que están dilapidando cantidades ingentes de dinero público; y ya no nos detengamos a señalar lo que ocurre en algunos de estos sitios…, un ejemplo de ello es lo que les conté en el post «En la casa de…»

Y ahora, querido lector, seguro que se estará preguntando, ¿qué hay en Aragón para apoyar al hombre, sea maltratado o no? NADA, absolutamente nada.

Pongo el ejemplo de Aragón porque es el que más conozco, pero la situación no es muy diferente en el resto de las CCAA.

¿Qué ocurre si un hombre maltratado decide acudir a uno de estos centros mencionados? Que no lo atienden, porque es hombre. A los hombres no les diré que vayan organismo por organismo a ver qué pasa, simplemente les sugiero que llamen al 016 y digan que «soy un hombre maltratado», ya me contarán la respuesta.

Hombres maltratadosPor lo tanto, el maltrato institucional al que se ve sometido el hombre es claro y palmario, ya que las instituciones no le dan ningún apoyo. Pero es más, para evitar que se hable de hombres maltratados, ni se molestan en hacer estadísticas ni estudios sobre esta realidad y, cuando se hacen, se «maquillan».

Sirva como ejemplo que uno de los primeros estudios realizado por el Instituto Nacional de Estadística es del año 2011, y según este casi el 25% de las denuncias por violencia doméstica corresponden a hombres maltratados.

Personalmente abogo por la supresión de todos los Organismos, Instituciones…, mencionados anteriormente y la creación de un único «Servicio» donde se trate a hombres y mujeres por igual, ahorrándose de esta forma una gran cantidad de dinero de los contribuyentes y, además, no se discriminaría a nadie como sucede en la actualidad.

EL MALTRATO LEGISLATIVO

Después del maltrato físico, psicológico e institucional del que es víctima el hombre, nos encontramos con el denominado «MALTRATO LEGISLATIVO», siendo el ejemplo paradigmático de ello la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género; ley aberrante donde las haya –Ley a la que en este mismo blog he dedicado los post «Ley Orgánica 1/2004 “L.I.V.G.”: Crónica de un fracaso» o «”Disparates judiciales” en nombre de la Ley Orgánica 1/2004, “L.I.V.G.”»–.

Imaginen por un momento que en España se aprobara una ley para sancionar únicamente hechos cometidos por los negros, ¿qué sucedería? Que se nos echaría encima la comunidad internacional y nos tildarían, cuando poco, de racistas. Pues bien, aquí tenemos una ley para sancionar únicamente hechos cometidos por los hombres, por los varones, ¿qué ha sucedido? NADA.

Podemos afirmar que se sanciona el mero hecho de ser hombre, y basta la simple denuncia de una mujer para que a un hombre se le aplique un protocolo de actuación policial que en casos análogos no se aplicaría. Imaginen por un momento que su vecino acude a la policía y denuncia que usted le ha dicho que «Cuando te vea te voy a dar un bofetón». ¿Qué ocurriría? Nada, en unas semanas tendrían un juicio de por delito leve y ya está.

Sin embargo, imaginemos ahora que la que acude a la policía es su pareja o ex pareja –mujer–, y denuncia exactamente lo mismo siendo usted varón, ¿qué sucedería? Que usted sería detenido, pasaría la noche en los calabozos y al día siguiente pasaría a disposición judicial y, lo que es más grave, probablemente lo condenarían por un delito de amenazas.

Pero es más, si su pareja o ex pareja denunciara a otra mujer por los mismos hechos no la detendrían y, en el peor de los casos, acabaría condenada por la comisión de un delito leve.

Cuando la mujer denuncia a su pareja o ex pareja, el hombre debe demostrar su inocencia, lo cual es algo insólito, además de vulnerar el derecho a la presunción de inocencia. En los demás casos, es el denunciante quien tiene que demostrar la culpabilidad del denunciado o denunciada.

Un efecto perverso de esta y otras leyes «protectoras de la mujer» es que son muchas las que, aprovechándose de las mismas, ponen denuncias falsas que, al fin y al cabo, es otra forma de maltrato psicológico. Yo he visto hombres, inocentes que, después de una o varias detenciones, han quedado destrozados y necesitando apoyo psicológico, mientras que ellas se han ido «de rositas».

EL MALTRATO JUDICIAL

Y para terminar, nos encontramos con el que yo llamo «MALTRATO JUDICIAL», al que se ven sometidos los hombres por el mero hecho de ser hombres.

Como punto de partida, cuando una mujer denuncia, todos la consideran una víctima que, además, está haciendo lo que tiene que hacer. Cuando el que denuncia es un hombre, en muchos casos es considerado un « … » –pongan ustedes el adjetivo que más les guste–, por denunciar a la madre de sus hijos.

Se ve natural que la mujer denuncie y se defienda, pero no que lo haga el hombre. Desde mi punto de vista se produce uno de los efectos más perversos que se puede dar en el derecho penal, el que yo denomino, «la criminalización de la víctima», es decir, si la mujer agrede a su pareja o ex pareja y este la denuncia, el malo es él por denunciarla, nadie se para a pensar que la mala es ella por agredirle.

Pero este «maltrato judicial» no solo se da en los Juzgados de Instrucción o de lo Penal, también se da en los Juzgados de Familia en los que el interés de la mujer en muchos casos parece estar incluso por encima del interés del menor, hasta el punto de que, como hemos visto en artículos anteriores, se llega a dejar a niños en manos de maltratadoras condenadas por sentencia firme, como expuse en el post «Las leyes no son chicles, ni los niños aspirinas», lo que no se haría en caso de que el maltratador fuera el hombre.

Por todo ello, considero que avanzaríamos mucho si, cuando entramos en sala a celebrar un juicio, no nos fijáramos en los genitales de las partes y nos limitáramos a pensar que tenemos delante dos personas mayores de edad y unos hechos que juzgar, así de simple.

Hombres maltratadosTambién quiero dejar constancia de que no culpo exclusivamente a los jueces del «maltrato judicial», ya que estos, en muchos casos, a pesar del enorme poder que tienen, se ven sometidos a muchas presiones e incluso a informes de peritos mendaces e incompetentes que, más que ayudar, obstaculizan su labor. Esto es algo más amplio, que no afecta solo a la administración de justicia, sino a la sociedad en general, de la que, obviamente, también son parte los jueces.

Como he dicho al principio, los hombres maltratados existen, esta es una realidad silenciada por distintos intereses, pero que sea visible a la sociedad es RESPONSABILIDAD DE TODOS, empezando en primer lugar por los propios hombres maltratados, quienes, si me permiten la analogía, tienen que «salir del armario» y denunciar, ya que mientras no se denuncien, estos hechos quedarán silentes entre cuatro paredes y nada se podrá hacer al respecto.

Quiero concluir diciendo que, en mi opinión, el número de mujeres maltratadas no es superior al de hombres maltratados, y solo cuando todos los hombres víctimas de maltrato «salgan del armario» y denuncien, podremos constatar que esta afirmación es una realidad.

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8 Respuestas

  1. Mi más profundo reconocimiento y agradecimiento por su valentía en la divulgación de una realidad que muchas víctimas llevamos denunciando durante años. Quiero simplemente reafirmar y/o puntualizar algunas de sus impresiones. 1.- La violencia de genero al menos en este País, que es el que conozco, si existe, pero no es lo que quieren hacernos ver. ¿Que es entonces?; pues como usted bien dice en alguno de sus artículos, es un gran negocio, argumentado por el falso feminismo, que lamentablemente ha enraizado en nuestra sociedad a través de nuestra clase política, desde la militancia en los partidos denominados de izquierda o progresistas, y con la complicidad de una derecha acomplejada, más preocupada de la recolección de votos, a través de lo políticamente correcto, que de lo legítimamente justo para los ciudadanos. De esta manera, nuestra clase política lleva décadas impulsando propuestas y actuaciones ineficaces, que vulneran el más mínimo sentido de la igualdad y de la defensa de los propios principios constitucionales, constituyendo en sí el problema, aunque nos lo quieran vender como la solución. Baste echar un vistazo a los datos acerca de las partidas presupuestarias invertidas en esta materia desde el 2006 al 2014, para darnos cuenta de que una bajada de casi el 63% (50,7 M. frente a 19 M) en el presupuesto destinado por el Estado en materia de violencia doméstica, no sólo no ha supuesto un repunte en el número oficial de asesinatos de mujeres, sino que sorprendentemente, el número de víctimas mortales ha disminuido en una quincena en este mismo periodo (69 frente a 54), según fuentes oficiales, resultado este último, del que nadie puede estar satisfecho, a pesar del decremento en las estadísticas. Por ello, gracias a la crisis, en ningún caso gracias al observatorio de la violencia de genero, que en mi opinión, observa poco, podemos darnos cuenta que la solución no es, o al menos no sólo es, una cuestión que vaya a resolverse por la vía económica, sino en mi opinión, mediante iniciativas que permitan rebajar la tensión en el ámbito familiar, transmitiendo una sensación de equilibrio y seguridad en la justicia, frente a la actual sensación de discriminación y marginalidad existente para los hombres y las familias paternas. Si es así, debemos pensar donde han ido a parar o como se han invertido o mejor dicho mal invertido esos casi 323 millones de euros destinados en ese periodo, de manera tan ineficaz. Habría que preguntarse cuáles son los mecanismos empleados en el control de estos recursos, y quizás si no ha existido cierta malversación de los mismos, dado su resultado. 2.- Quiero creer en la JUSTICIA y en la actuación de los JUECES; más que creer, debería decir que necesito creer, lo necesito por una cuestión de higiene mental, no me puedo imaginar vivir en un estado democrático, de derecho, en el que no funcione la justicia, y se tomen decisiones contra los ciudadanos, aún a sabiendas que se vulneran derechos. Personalmente creo que ¡Sin justicia no existe nada!, ninguna sociedad puede basarse en el modelo de la injusticia y la discriminación. El ideal máximo que me puede inspirar, es el sentido de la justicia, la idéa más reconfortante que puedo experimentar es que si llegado el momento, he de recurrir a ella, se atiendan mis derechos. 3.- En una ocasión escuche una frase de D. Luis Rojas Marcos, ilustre español, en aquellos momentos Director del Dto. de Psiquiatría de la Ciudad de Nueva York; persona de reconocido prestigio profesional, acreditado en su opinión. D. Luis, en la frase en cuestión, pronunciaba como una verdad lapidaria "LA INJUSTICIA CREA VIOLENCIA". A tenor de esta frase, ¿no habrá que empezar a pensar que la mayor fuente de violencia en este País si tiene género, el GENERO INSTITUCIONAL?. ¿No serán las instituciones las responsables en gran medida de este mal llamado fenómeno de violencia de genero, o violencia machista? 4.- No como impresión, sino como constatación, resulta DECEPCIONATE ver como de manera cotidiana no se garantizan los derechos de nuestra constitución. Ver como la constitución es permanentemente violada por las instituciones en sus derechos básicos, como es la igualdad entre los ciudadanos, pero también en otros que no tienen nada que ver con esta cuestión, como son el derecho a una vivienda y trabajo digno, resulta fustrante. Ver como se nos impone la idea de que existe un garante en estas cuestiones que es el tribunal constitucional, que sólo actúa al dictado de la clase política, o como ahora desde esta misma clase política se apela a este texto en otros momentos incumplido por ellos mismos, para defender la unidad de España, sinceramente me produce un profundo malestar e indignación. ¡No señores, no! La constitución es una carta de derechos fundamentales que hay que garantizar, desde las instituciones del estado, en su integridad, sin excepciones posibles, ni discriminaciones positivas posibles. Si no podemos garantizar desde el Estado la defensa y cumplimiento integro de este gran pacto suscrito entre todos los españoles, no tendremos otra cosa que un TEXTO VACIO, sin la utilidad para la que fué concebida, que en mi opinión sería mejor derogar o reformar, para no caer en mayor hipocresía.
    • Felipe Mateo
      Estimado José Luis: Muchas gracias por sus certeras palabras. Saludos
  2. Soy un hombre maltratado en todos los sentidos que cita. Lo peor de todo: mi salud ya no aguanta más (anginas de pecho, apneas, narcolepsia...), tengo un hijo de 4 años y ME RINDO.
    • Felipe Mateo
      Estimado Roberto, solo puedo decirle animo, no se rinda, su hijo le necesita. Un abrazo.
  3. Yo también. Primero aislarme de mis amigos y familia, después de mis aficiones habituales, burlarse de todo lo que digo o hago delante de nuestros hijos y otros padres, levantar mis castigos o desdecir todo lo que digo a mis hijos, gritarme y decir que el que grito soy yo... inventarse historias sobre lo que ha pasado, creerselas y contarmelas, como si yo no hubiera estado presente e intentar obligarme a reconocer que lo que no pasó si paso o de que lo que pasó no pasó. Por favor es posible que me recomedaras un abogado especialista en esto en Madrid. Dos veces me pego puñetazos en la cara con el puño cerrado y como la sujete por las muñecas, para que dejara de hacerlo, saco fotos de sus moratones en las muñecas y me amenaza con entregar las fotografías a la policía. Encima se burla de que no tengo amigos después de haberlos perdido por ella. Supongo que parece gracioso, pero es terrible, te quita las ganas de vivir y te hace desear que ella se muriera para acabar con la tortura.
    • Felipe Mateo
      Estimado Manuel, lo mejor que puede hacer es alejarse de esa persona, pida el divorcio y rehaga su vida. Saludos
  4. TT
    Es una vergüenza el maltrato legislativo al que quedan sometidos los hombres. Mi hermano esun hombre maltratado y lo amenaza con los hijos. Mi gran amigo era un hombre maltratado y digo era no porque saliese de ese infierno, sino porque acabó suicidándose. Las instituciones no hacen nada por estos hombres, que no seran del catalogado "sexo débil" pero son seres humanos a los que la mala fortuna puso una persona mala en su camino, y le han arruinado la vida.
  5. Don Felipe muy agradecido por la claridad de su exposición si me gustaría hacer un inciso. Dejar claro, a priori, que no todas las mujeres recurren a estas maquinaciones. Por lo que a quien me voy a referir es las mujeres que en sus procesos de divorcios utilizan a sus hijos contra sus padres. Si no fuese porque los hombres somos padres no habría razón de ser de mantener cercanía con esas mujeres. Comenta usted que las mujeres realizan mejor el maltrato psicológico debido a su superior inteligencia. Yo pienso que eso no es así. Lo realmente inteligente en estas situaciones es no utilizar a los niños, cosa que recurrentemente hacen. Se aprovecharse de la situación que la ley las da y no tener estómago de utilizar a unos pobres niños a la hora de sacar todo lo que pueden. Tampoco considero que la función de este maltrato sea en si quedarse con los niños, sino un uso de estos para un ajuste de cuentas con la persona con la que anteriormente convivían. Les da lo mismo si son los niños o un perro o una pistola. Lo que tienen claro es que el medio más letal contra un padre para hacerle daño son sus hijos. Si en medio de esto se llevan casa, dinero o cualquier otro bien, pues miel sobre ojuelas, ya que así no solo destruyen el presente de ese hombre, sino su futuro. En algunos casos definitivamente. No hay que olvidar que en España se suicidan más de 2900 hombres al año, por unas 900 mujeres. Algo tendrán que ver estas situaciones, aunque debido a que las estadísticas ya no son públicas no sabemos en que situación de estado civil se encuentran las personas que desgraciadamente toman este recurso para dejar de sentir ese dolor al que estas “mujeres” infligen a padres. Decir que la maldad en un divorcio es patrimonio de los hombres o las mujeres es hacer un estereotipo que quita al otro toda la responsabilidad de sus acciones. De hecho se podría dar la circunstancia de que un hombre puede contratar a una abogada para que le defienda en base a que es más inteligente que un abogado. Y eso no es así. Lo que ocurre es que las leyes permiten a los abogados de las mujeres aconsejarlas, en medio de una situación de conflicto extremo, que utilicen hasta la bomba atómica contra su expareja para sacar todo lo que pueda, y ya de paso sentirse reconfortada por el daño hecho, sin empatizar. Eso, señor es un sicópata. Yo creo que si la ley diese al hombre las herramientas que le da a la mujer ocurriría lo mismo pero a favor del hombre. No digo que lo hagan todos los abogados, pero ya hay casos, y en la privacidad de un despacho se puede aconsejar a un cliente lo que sea. Recomendaría ver alguno de los documentales que el profesor y Doctor de psicología, Don Iñaki Piñuel, tiene referidos a las conductas psicopáticas en rupturas de pareja. Así como su libro Amor Zero. A mí me ha ayudado a entender como esa supuesta “mayor inteligencia de las mujeres” no es tal, sino una conducta referida a la falta absoluta de empatía de un grupo de personas que son capaces de usar niños contra sus propios padres, principalmente evitando el contacto de estos con los padres y en su grado más extremo hablándoles mal de ellos y bloqueando las comunicaciones para que se sientan abandonados por sus padres y les rechacen. En si al maltratador que hace esto le da lo mismo el niño o el padre o cualquiera, aún más tener razón ya que la mentira está en la base de su conciencia. Lo que buscan es el mayor daño. Lo peor es que el sistema premia estas actitudes, y parece que no tiene intención de reformarse. Por lo que esos niños que hoy en día son victimas de esas madres que los usan en el futuro, si son padres podrán ser víctimas de mujeres que hagan lo mismo que sus madres. En si es maquiavélico, que no inteligente, ya que esas madres que en el presente utilizan a sus hijos para hacer daño a sus parejas colaboran para que más adelante le hagan eso mismo a sus hijos. Entendiento que “el interés superior del niño” reconocido por la ONU es tener padre y madre solo hay una salida a esta situación y es entender que, salvo casos de auténtica violencia contrastada, las custodia debe ser la compartida. De esta forma esas “mujeres inteligentes” dejarían de poder destrozar a sus hijos. Desgraciadamente hay personas que defienden que la custodia compartida es un ataque a la mujer para que el varón la tenga controlada y la destroce la vida. Y parece que la ley apoyan esto ya que la custodia monoparental de facto hace permanente la desaparición de la figura paterna de la vida de los hijos y es la establecida actualmente de facto. Hay poquísimas compartidas. Ponen por delante de los derechos del hijo los de la madre. Dan por hecho los roles hombre/maltratador y mujer/maltratada. Y mezclado con hombre/sustentador y mujer/cuidadora hacen que la figura del hijo se diluya. Es por esto que el hijo desparece. Por lo que el maltrato al varon se corresponde al grado de defensa que haga de su paternidad, que es del mayor interés del menor. De tal forma que si una madre defiende la no presencia en la vida de un niño de su padre está defendiendo que su hijo no tiene derecho. La conclusión es que cuando un hombre es padre y le maltratan no solo le maltratan por ser padre, sino por defender a su hijo de su madre que pretende dejarle sin padre. No tiene ese hombre más que renunciar a tener hijo y se acabó el maltrato, pero a ver que padre sería. Mañana es el día del padre. No hay padres mejores que los que en un proceso de divorcio luchan por mantener el contacto con sus hijos, ni peores personas que las que evitan de todas las formas posibles que esto ocurra. Evitarlo y conseguirlo no les hace más inteligentes. Lo inteligente es hacer saber a nuestros hijos que pase lo que pase, digan lo que digan serán amados. Muchas gracias por su excelente artículo.

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